Este espacio tiene como finalidad reflexionar sobre la evaluación como proceso transformador. Desarrolla en el participante la capacidad de evaluar objetiva, ética, responsable y críticamente la realidad educativa, identificar los problemas que afectan la acción pedagógica y las organizaciones, para la búsqueda de acciones que contribuyan a solucionar problemas inherentes al ámbito de la docencia universitaria.

jueves, 6 de junio de 2013

Reflexiones Acerca de la Evaluación



EVALUACIÓN COMO PROCESO TRANSFORMADOR
La evaluación se puede definir como un proceso que tiene como finalidad determinar el grado de eficacia y eficiencia, con que han sido empleados los recursos destinados a alcanzar los objetivos previstos, posibilitando la determinación de las desviaciones y la adopción de medidas correctivas que garanticen el cumplimiento adecuado de las metas presupuestadas. Se aplica ex ante (antes de), concomitante (durante), y ex post (después de) de las actividades desarrolladas. En la planeación es el conjunto de actividades, que permiten valorar cuantitativa y cualitativamente los resultados de la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo y los Programas de Mediano Plazo en un lapso determinado, así como el funcionamiento del propio Sistema Nacional de Planeación. El periodo normal para llevar a cabo una evaluación es de un año después de la aplicación de cada Programa Operativo Anual. Fase del proceso administrativo que hace posible medir en forma permanente el avance y los resultados de los programas, para prevenir desviaciones y aplicar correctivos cuando sea necesario, con el objeto de retroalimentar la formulación e instrumentación.
También es importante mencionar que la evaluación ha sido un elemento externo a la actividad de aprender. Se la ha considerado y se la considera, tanto desde las perspectivas cualitativas como cuantitativas, como un medio por el que valoramos un aprendizaje y, a partir de los datos obtenidos, se inician nuevos aprendizajes o, si es necesario, se realizan actividades de recuperación, sin embargo la gran mayoría de los análisis que se hacen después de una evaluación, toman más en cuenta el resultado final, antes que el proceso que llevo ese aprendizaje.



También puede ser definida como la determinación sistemática del mérito, el valor y el significado de algo o alguien en función de unos criterios respecto a un conjunto de normas. La evaluación a menudo se usa para caracterizar y evaluar temas de interés en una amplia gama de las empresas humanas, incluyendo las artes, la educación, la justicia, la salud, las fundaciones y organizaciones sin fines de lucro, los gobiernos y otros servicios humanos.
La evaluación tiene la función de motor del aprendizaje pues sin evaluar y regular los aciertos y errores, no habría progreso en
el aprendizaje de los alumnos, ni acción efectiva de los docentes, tal cual también lo sostiene la transformación educativa, y en nuestra provincia, el Diseño Curricular Jurisdiccional.
La clara determinación de los aspectos a evaluar, de los específicos o variables y de los posibles indicadores, es fundamental para pasar más tarde a construcciones estratégicas y de instrumentos de recogida d datos. Una serie de interrogantes nos permiten discriminar; orientar el proceso de selección de indicadores que permitan recoger esos datos que den cuenta de la existencia o no de aspectos a indagar; eso si cualquiera sea el modelo por el que se opte, el proceso y las técnicas o
instrumentos deben respetar la validez y fiabilidad como condiciones fundamentales.
Es necesario, que el  alumno aprenda a evaluar desde una perspectiva objetiva y válida, es preciso que conozca técnicas que puedan ser transferidas o adaptadas en distintas situaciones de aprendizaje.

Un concepto que retoma Isabel Mora Vargas es el de: "Una fase de control que tiene como objeto no sólo la revisión de lo realizado sino también el análisis sobre las causas y razones para determinados resultados,...y la elaboración de un nuevo plan en la medida que proporciona antecedentes para el diagnóstico”.

Se habla de distintas formas de evaluación, aquí un ejemplo de lo que significa evaluación formadora, y evaluación formativa.  La evaluación formadora arranca del propio discente; esto es, se fundamenta en el auto-aprendizaje; la evaluación formativa es una respuesta a la iniciativa docente, mientras que la evaluación formadora responde a la iniciativa del discente. 
EVALUACIÓN FORMATIVA
EVALUACIÓN FORMADORA
Intervención docente.
Iniciativa del docente.
Surge del proceso de enseñanza.
Proviene de fuera.
Repercute en el cambio positivo desde fuera.
Parte del propio discente y orientado por el docente.
Iniciativa del discente.
Surge de la reflexión del discente.
Proviene de dentro.
Repercute en el cambio positivo desde dentro.
 
 





1 comentario:

  1. En relación con tu artículo, cabe resaltar que la evaluación formativa es aquella que se realiza durante el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje de manera continua; tiene como finalidad favorecer el progreso del estudiante.

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