Las
tendencias de la evaluación del aprendizaje constituyen un hito en el trabajo
orientado a perfeccionar la práctica evaluativa para la reflexión y toma de
decisiones inherentes a toda labor de mejora de la enseñanza. De modo general,
la tendencia actual es la de concebir a la evaluación desde una perspectiva
comprehensiva en cuanto a su objeto, funciones, metodología y técnicas,
participantes, condiciones, resultados, efectos y determinantes. Se manifiesta
con fuerza el reconocimiento de su importancia social y personal desde un punto
de vista educativo, formativo, así como para el propio proceso de
enseñanza-aprendizaje por el impacto que tiene el modo de realizar la
evaluación y la forma en que el estudiante la percibe, en el aprendizaje.
Entre
los enfoques evaluativos que sirven de apoyo a la nueva corriente de evaluación
planteada, se destacan los siguientes: (a) Evaluación
iluminativa (Parlett y Hamilton, 1972). Es un modelo cualitativo que se
fundamenta en dos ejes conceptuales: Sistema
de instrucción está constituido por un conjunto de elementos que toma en
cuenta y se relaciona con el entorno socio-psicológico y material, y el ambiente o entorno de aprendizajes está
representado por un conjunto de relaciones culturales, sociales,
institucionales y psicológicas las cuales inciden en las normas, opiniones y
estilos de trabajo que tienen lugar en el aula. (b)Evaluación respondiente (Stake, 1975). Toma en cuenta la
experiencia vivenciada de cada uno de los participantes, con el fin de
responder a las necesidades de información y al nivel de conocimientos de
quienes participan en el proceso. (c). Evaluación
democrática (Stenhouse, McDonald y Elliot, 1976 y 1982). Postula el derecho
del estudiante y del docente de expresar sus puntos de vista y opiniones en el
aula, institución y la comunidad. y (d) Evaluación
negociada (Guba y Lincoln, 1989). Proponen el consenso entre los
distintos agentes que actúan en el proceso de evaluación, a través de ciclos dinámicos
de confrontación de ideas para tomar decisiones.
Todos
estos enfoques evaluativos se agrupan y conduce a conceptualizar el proceso
evaluativo como constructivo, interactivo y participativo por cuanto se
considera que el estudiante va descubriendo y construyendo su aprendizaje a
partir de experiencias previas. Para evaluar
hay que comprender(…) la dependencia de una nota crea coacción, miedo, sumisión
y crea también los cauces para inventar las trampas necesarias para salir
airoso de tal empeño(…) la tarea prioritaria e inevitable del profesor es
enseñar y asegurar que aquello que los alumnos estudian posee valor y merece la
pena ser aprendido “citada por Stenhouse (1984)”
Sobre tu tema, creo que todos esos enfoques están presentes en el proceso evaluativo de hoy día, son usadas según el momento en el cual se evalúa. Ciertamente, cuando evaluamos debemos ser conscientes de lo que hacemos aunque claramente no decimos: hoy voy a usar este enfoque o el otro; simplemente evaluamos a fin de tener un resultado. Cuando evaluamos tomamos en cuenta lo biológico, psicológico, social, negociamos con nuestros estudiantes, tratamos de ser justos al escuchar sus experiencias y conocimientos. Creo que, cada día debemos prepararnos más como profesores en esta área para tener más herramientas que nos permita evaluar con ética.
ResponderEliminarCiertamente Mireya la evaluación debe constituir una acción reflexiva no solo para evaluar al estudiante sino también para evaluar las practicas evaluativas y educativas de los docentes. Es decir es necesario hacer una evaluación de la docencia tal como lo señala (Jiménez Jiménez 1999) con esto se mejorarían los procesos de aprendizaje ya que al evaluarnos tomamos conciencia de aciertos y desaciertos y podemos replanificar para abordar aquellos contenidos en los que no se hallan cubierto nuestras expectativas con lo que estaríamos respondiendo a una verdadera evaluación transformadora.
ResponderEliminarMuy importante, traducir la palabra evaluación en reflexión. Es ese momento que, el docente, debe dedicar a pensar o como diría Germán a deducir, que esta fallando, que se esta logrando y que se quiere lograr. El proceso de evaluación, tiene esa peculiaridad de flexibilidad y transformación, lo cual da al docente esa oportunidad de corregirse de autoevaluarse sobre las técnicas e instrumentos evaluativos aplicados en aula.
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