Este espacio tiene como finalidad reflexionar sobre la evaluación como proceso transformador. Desarrolla en el participante la capacidad de evaluar objetiva, ética, responsable y críticamente la realidad educativa, identificar los problemas que afectan la acción pedagógica y las organizaciones, para la búsqueda de acciones que contribuyan a solucionar problemas inherentes al ámbito de la docencia universitaria.

sábado, 18 de mayo de 2013

TENDENCIAS Y ENFOQUES DE LA EVALUACION



TENDENCIAS Y ENFOQUES DE LA EVALUACIÓN


¿Qué evaluar?

Se puede afirmar que evaluar es definir el contexto escolar y sociocultural, identificar la población objeto de estudio y valorar sus necesidades. Analizar si los objetivos propuestos son  coherentes con las necesidades valoradas.


Cuando evaluamos estamos realizando tanto una medición (obtención de información) como una valoración (emisión de un juicio). Una y otra dimensión cumple funciones diferentes en el proceso total de evaluación. A través de la medición constatamos el estado actual del objeto o situación que queremos evaluar. A través de la valoración realizamos una comparación entre los datos obtenidos en la medición que reflejan el «cómo es» el aspecto a evaluar y unos determinados parámetros de referencia que reflejan bien el «cómo era» o el «cómo debería ser» dicho aspecto. Una y otra dimensión son necesarias para que exista una buena evaluación. Sin la valoración quedaría reducida a una simple medida descontextualizada.



La evaluación implica tres tareas básicas:
- Recoger información sobre las situaciones a evaluar. Una pretensión fundamental de la evaluación es conseguir informaciones pertinentes para conocer la eficacia de la acción. Y la eficacia de la acción no depende solamente del alumno/a sino de un cúmulo de componentes de variada naturaleza: la adecuación de las pretensiones a la capacidad y actitudes de los niños, el ritmo de aprendizaje, los medios de que se dispone, los momentos elegidos, la relación del profesor con los niños, el ambiente de aprendizaje.

- Realizar juicios de valor apoyados en los datos obtenidos y en las metas previamente seleccionadas. La recogida de informaciones, la obtención de datos de calidad extraídos de la realidad, permitirá efectuar una evaluación de la situación y del proceso que facilitará al profesor la comprensión de lo que sucede en el aula.

- Orientar y reconducir la acción didáctica y los procesos de aprendizaje individuales. De esa evaluación no sólo surgirá una atinada y precisa comprensión sino una intervención más efectiva. Por eso la evaluación es una fuente de mejora de la práctica: reconduciendo el hecho educativo, proponiendo alternativas a las deficiencias encontradas, adaptando los procesos educativos a las necesidades de los alumnos...

 En este sentido, la evaluación se ha convertido en un elemento del proceso educativo con una incidencia muy fuerte en otros aspectos y ámbitos que superan con mucho la figura del discente. En este sentido, los paradigmas evolucionan y cambian porque los evaluadores introducen cambios en sus prácticas evaluadoras; cambios que surgen por la insatisfacción a la hora de utilizar los modelos anteriores.


Los modelos de evaluación que más han influido en nuestro sistema educativo a lo largo del último siglo son:

El modelo de evaluación de Tyler
La evaluación formativa de Scriven y la evaluación del proceso de Stufflebeam
Evaluar supone establecer comparaciones entre las realizaciones de los alumnos, tras un período de aprendizaje, y los Objetivos que se establecieron con anterioridad y determinar hasta qué punto éstos han sido logrados.
Este modelo comprende:
-Enumerar, secuencializar objetivos.
-Establecer controles o procedimientos para obtener información de los resultados de los alumnos, de forma observable.
-Comparar los resultados con los objetivos.
-Aceptar o rechazar de acuerdo con unos valores o normas.
La evaluación formativa o del proceso tiene como finalidad principal la de obtener información, que, una vez contrastada en cuanto a su validez, nos lleve a desarrollar y optimizar el proceso objeto de evaluación, es decir, el desarrollo y la ejecución de una determinada actividad o programa.
La característica esencial de las evaluaciones formativas o de proceso radican en que las decisiones que se toman afectan al propio proceso; esto no ocurre con la evaluación sumativa cuyas repercusiones afectan a otros procesos.

2 comentarios:

  1. Muy bueno tu artículo, es importante que el docente al evaluar tenga presente la consideración de estos aspectos (indicadores y criterios de la evaluación) a fin de evitar el azar, la costumbre o la rutina. La arbitrariedad e irracionalidad

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  2. La evaluaciòn debe ser considerada como medio no solo para evaluar al estudiante, sino para que el docente se haga su propia autoevaluaciòn, la de sus estrategias y mètodos usados en clase.

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