Este espacio tiene como finalidad reflexionar sobre la evaluación como proceso transformador. Desarrolla en el participante la capacidad de evaluar objetiva, ética, responsable y críticamente la realidad educativa, identificar los problemas que afectan la acción pedagógica y las organizaciones, para la búsqueda de acciones que contribuyan a solucionar problemas inherentes al ámbito de la docencia universitaria.

martes, 14 de mayo de 2013

ALGUNOS PRINCIPIOS BASICOS Y CONCEPCIONES DE LA EVALUACIÓN



La evaluación es quizás el proceso más vital de la formación profesional. Un sistema de evaluación de alta calidad permite orientar de manera correcta los diferentes aspectos de un curso, brinda a los estudiantes una retroalimentación apropiada, asegura que los buenos estudiantes sean reconocidos por haber aprendido lo suficiente, y sirve de base para certificaciones reconocidas por todos.
El objetivo fundamental de la evaluación en los escenarios educativos consiste en proveer una visión abarcadora de la acción y el proceso educativo, a fin de orientarla toma de decisiones para mejorarlo (Orlich, et al. 2002). De igual forma, un objetivo básico de cualquier sistema de evaluación procura determinar qué se ha logrado y hasta qué punto se han alcanzado los objetivos de aprendizaje propuestos. Así también, se trata de determinar qué impacto está teniendo la enseñanza en la formación y aprendizaje del estudiante. De esta forma, la evaluación ayuda a identificar problemas, informar y establecer medios para corregir, perfeccionar y superar los mismos, de tal forma que el desempeño de cada uno de los integrantes de una comunidad educativa sea cada vez más satisfactorio.
Como la evaluación ofrece información pertinente para los integrantes de un sistema educativo en sus diferentes niveles, sus funciones están dirigidas a cada uno de éstos.
 En este aspecto, las funciones fundamentales de la evaluación son propiciar que el estudiante conozca mejor qué factores influyen en la calidad de su desempeño, a fin de construir y fijarse metas realistas en su proyecto de crecimiento como alumno y como persona, estimular al estudiante a identificar sus fortalezas, así como aquellas áreas a las que necesita dar mayor atención y seguimiento, también proveer información al maestro sobre la pertinencia y la efectividad de su desempeño como docente y estimular la reflexión crítica en torno a las propuestas de diseño curricular y a las iniciativas que se promuevan para mejorar el aprovechamiento del estudiante, así como brindar información a la comunidad acerca de lo que se puede lograr y lo que presenta dificultad en las escuelas para alcanzar las metas y los objetivos del proyecto educativo que en éstas se implanta.
La evaluación adquiere cada día mayor relevancia en los procesos y acciones de enseñanza-aprendizaje, al constituir en sí misma un proceso, o subsistema, que afecta en todos los sentidos al que se desarrolla hacia el logro de los objetivos.
Cuando los procedimientos son correctos, los estudiantes pueden confiar en la calidad de su formación, y los empleadores pueden confiar en los estudiantes calificados. Sin ellos, sin embargo, esta confianza puede verse amenazada.
La importancia de los temas de evaluación en la formación profesional a menudo no es apreciada en toda su dimensión. Hay probablemente mucha más mala práctica e ignorancia sobre temas significativos en el área de la evaluación que en cualquier otro aspecto de la educación profesional. Esto no sería tan malo si no fuera por el hecho de que los efectos de la mala práctica en la evaluación son más fuertes que en cualquier otro aspecto de la enseñanza. Los estudiantes pueden, con dificultad, escapar de los efectos de una mala enseñanza, pero ellos no pueden (si quieren tener éxito en el curso) escapar de los efectos de una mala práctica en evaluación. 
Maestrante. Milagros Sánchez.

1 comentario:

  1. Muy buena la informacion para nutri el comcimiento acerca de los principios basicos de la informacion

    ResponderEliminar