Este espacio tiene como finalidad reflexionar sobre la evaluación como proceso transformador. Desarrolla en el participante la capacidad de evaluar objetiva, ética, responsable y críticamente la realidad educativa, identificar los problemas que afectan la acción pedagógica y las organizaciones, para la búsqueda de acciones que contribuyan a solucionar problemas inherentes al ámbito de la docencia universitaria.

lunes, 20 de mayo de 2013

La evaluación: Deducción o Decisión




Nada nos ayuda a comprender este tema que comprender la ética y nada nos ayuda mas a diferenciar la ética de la lógica que precisar la diferencia entre una deducción y una decisión. ¿Qué es exactamente una decisión? ¿Cómo la definiría Usted? ¿Qué es exactamente una deducción? No quiero pedirte por supuesto una definición formal, convencional o sistémica, sino la visión intuitiva de que quiere decir decidir o deducir, alguien señalo y comparto que las deducciones se nos imponen las decisiones las imponemos nosotros.

Para los que somos profesores – y para los que no también – hay una circunstancia que nos permite comprender fácilmente la crucial diferencia entre decisión y una deducción: es el momento de corregir una prueba, el momento de corregir una prueba, el momento que hay que ponerle una nota a un alumno. Si dicha prueba está muy buena…o muy mala, uno, como evaluador no tiene problema, simplemente se distiende y descansa espiritualmente, en ambos casos todo depende de lo que hizo el alumno.

Si la prueba esta excelente, puede que uno dude entre 18, 19 y 20, si es mezquino 18, si es más noble 20 pero si es siempre una decisión menos.

Si la prueba está muy mala, podrá escoger entre 03, 04 si desea estimular el muchacho 05 o 06 allí hay un problema moral – siempre lo hay – pero es mínima la consecuencia que se deriva de todo esto es contundente: la realidad se impone, lo que tiene que hacer: aprobar o reprobar al estudiante.

El problema se presenta cuando la prueba esta “en la raya” cuando se duda entre ponerle 9,4 (es decir reprobarlo) o ponerle 9,5 (es decir diez aprobado). En el primer caso, cuando está muy buena hay razones poderosas para aprobarlo y a la vez allí también hay razones para reprobarlo, en ambos casos la realidad, la naturaleza y el ruido le imponen al profesor lo que él tiene, forzosamente que hacer. El no decide nada, solo deduce cual tiene que ser su manera de comportarse.

El verdadero problema – lo único que para el hombre representa un reto: el problema ético, cuando después de revisarlo tres o cuatro veces y descubre que puede ponerle perfectamente 9,4 (es decir nueve) o 9,5 (es decir 10) esto es que descubre que él puede – por igual – aprobar o reprobar al estudiante.

Allí está la crisis del docente él puede, matar sueños o premiar flojera y descubre que esta solo ¡ se da cuenta que no puede apelar a ninguna razón que justifique lo que dentro de poco tiempo hará!

¿Se entiende porque hay realidades que se le imponen al ser humano, es el caso de la deducción y situaciones en las cuales el ser humano pone o impone determinaciones de una realidad en cuyo caso estamos en una decisión?



El hecho de porque evaluamos nos permite comprender la utilidad de la evaluación y sus principales enfoques, para ellos empleamos los diversos tipos de evaluación conocidos, como la evaluación, como la evaluación diagnostica que es aquella que nos da el punto de partida en el proceso enseñanza aprendizaje, la evaluación formativa que le permite al educando informar de sus aciertos y errores o la evaluación sumativa que es la que coloca o asigna puntuaciones a los alumnos. El enfoque principal de la evaluación es evaluar

“La libertad humana es permanentemente su decidir”

Abg. Germán Fernández 

2 comentarios:

  1. Es una verdad indiscutible ese conflicto con el que se encuentran los docentes en sus aulas de clases, siempre que el profesor no mantenga una etica profesional clara, y no le explique a los educandos las reglas del juego que existiran durante el proceso de enseñanza aprendizaje que van a iniciar, teniendo presente que esto no eliminara el conflicto de decidir o deducir , pero, sera el apoyo para limitar al docente en no deducir la evaluacion de los particpantes.

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  2. Es cierto es un dilema, un dilema que pone en evidencia, la calidad ética, el compromiso y la responsabilidad que se debe tener a la hora de evaluar; el momento de "deducir" es para algunos docente el proceso que conlleva la formación que está adquiriendo el estudiante, donde el docente reconoce las fortalezas de este, pero también sus debilidades; las cuales, según el criterio del evaluador, se verá reflejado en la decisión, lo que es igual en la nota.

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