Este espacio tiene como finalidad reflexionar sobre la evaluación como proceso transformador. Desarrolla en el participante la capacidad de evaluar objetiva, ética, responsable y críticamente la realidad educativa, identificar los problemas que afectan la acción pedagógica y las organizaciones, para la búsqueda de acciones que contribuyan a solucionar problemas inherentes al ámbito de la docencia universitaria.

martes, 11 de junio de 2013


Conducir   para  Construir
            Cuando se habla de evaluación, se esta haciendo referencia a un proceso fundamental dentro de la enseñanza- aprendizaje, bien sea bajo cualquier enfoque, la evaluación es vista como un punto de encuentro, entre saberes adquiridos. Actualmente, la tendencia educativa-evaluativa se perfila hacia el constructivismo, por lo que es necesario y obligatorio que el docente, olvide su clásica postura, de dar una clase pegado al pizarrón, sin tomarse la molestia, de mirar siquiera, no digamos observar, al estudiante durante este largo, pero insignificativo momento “educativo”. Hoy en día, el proceso educativo exige algo más, exige compromiso, respeto y corresponsabilidad del docente a la hora de impartir la clase, y mas aun, a la hora de evaluar. Así lo afirma, Mario Segura Castillo (2007), “Al estudiante se le debe evaluar en forma integral y no como un simple receptor de conocimientos”.  mas sin embargo, esta tarea de evaluar bajo la tendencia constructivista, se hace cada vez mas, cuesta arriba, esto debido al reglamento, establecido ya dentro de los contenidos programáticos, que dejan poco margen de creatividad al docente, que tal vez, si tenga las intenciones de ser el docente de la nueva educación, que en teoría resalta por doquier; pero que en la practica, otro es el cantar.
            Esto es importante, que sea tomado en cuenta, por una parte, se vende una teoría idealista del constructivismo como nueva tendencia para la educación; mientras la evaluación sigue encerrada como, señorita virginal dentro de una jaula con tendencias conductistas totalmente. Aunque, me apego a mi punto de vista, en el escrito anterior, donde expreso que ambas tendencias deben caminar de la mano, una como apoyo a la otra: a la hora de aplicar estrategias de evaluación, el docente debe ser autónomo y  tener la libertad para escoger y utilizar, aquellas que mas satisfagan, tanto su trabajo de enseñanza como la adquisición de nuevos y mejores aprendizajes, por parte de sus estudiantes; o lo que es igual  conducir las mejores estrategias de evaluación para construir aprendizajes para la vida.

Maestrante Eneida Dávila

3 comentarios:

  1. En este ultimo párrafo en el que indicas que la evaluación es vista como una señorita virginal dentro de una jaula, es una manera muy poética de describir como es vista la evaluación, mi opinión es que la evaluación, la enseñanza y el aprendizaje son procesos simultáneos que van de la mano, que buscan, como lo indicas, construir aprendizajes para la vida.

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  2. Una vez mas, concordamos en nuestra observacion sobre el docente y la educacion actual, debido a que efectivamente se ha venido vendiendo una educacion donde el docente enseñe, comparta, se relacione, aprenda de los estudiantes y con los estudiantes, algo importante para el desarrollo integral de los participantes, pero, en su cruel realidad, se enfrenta a los temas definidos por el curriculo y cronogramas muchas veces ya desactualizado que conducen friamente el desarrollo de ensñanza por falta de tiempo con el que contaran para esa materia.

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  3. Este planteamiento se refiere a la nueva concepcion en los peocesos de enseñanza aprendizaje que requiere el Docente de hoy ,. enmarcada en la busqueda de estrategias evaluativa adaptada a las necesidades del entorno donde se desarrolle el proceso de enseñanza aprendizaje.

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